Debate2en COMENTARIOS POR PARES PR4

  1. Inmaculada Sánchez Macías says:

    Hola Miguel Ángel! Quiero proponerte sobre todo, en principio, referentes que sumen a tu trabajo, una base teórica. El planteamiento de tu videoinstalación parte de una base conceptual muy sólida: la identidad entendida no como una esencia fija, sino como un proceso condicionado por la repetición, el contexto social y la experiencia. La frase “no soy el cuerpo, no soy la mente”, presente tanto en tradiciones orientales (budismo, hinduismo, taoísmo) como en corrientes occidentales contemporáneas, funciona aquí como eje vertebrador que articula imagen, tiempo y materia.
    Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es la tensión entre lo estático y lo dinámico. El retrato dibujado —tradicionalmente asociado a la fijación de una identidad, a la captura de un “yo” estable— entra en fricción con la imagen proyectada en movimiento. Esta estrategia conecta directamente con prácticas artísticas como las de William Kentridge, donde el dibujo, al ser filmado y animado, deja de ser una imagen cerrada para convertirse en un proceso temporal, inestable y político. En tu caso, la proyección de rostros superpuestos activa el retrato como un espacio de inscripción, más que como una representación definitiva del sujeto.
    La superposición de varios rostros proyectados sobre una misma base remite también al trabajo de Tony Oursler, especialmente en sus instalaciones donde el rostro proyectado desborda el soporte físico y se fragmenta, cuestionando la idea de una identidad unitaria. Aquí, la repetición de gestos, expresiones y la formulación del texto refuerzan la noción de que el yo es una acumulación de capas aprendidas, no una voz original.
    En relación con el uso del propio rostro y el de otra persona, se abre una línea de lectura muy fértil: la identidad no solo como construcción individual, sino como algo relacional y compartido. Este planteamiento dialoga con la obra de Gillan Wearing, donde el uso de máscaras y rostros ajenos pone en crisis la autorrepresentación y revela cómo el sujeto se construye desde lo social. El hecho de que los gestos puedan ser observados lentamente, mediante la dilatación del tiempo, permite al espectador reconocer patrones comunes y desmontar la idea de una singularidad absoluta.
    Respecto al espacio expositivo, la decisión de situar el retrato en un rincón —activando las diagonales— resulta acertada, ya que refuerza la sensación de focalización y recogimiento, casi como un lugar de introspección. En este sentido, el boceto 4, que integra los dispositivos técnicos (proyector, ordenador, cables), aporta una lectura muy contemporánea: lejos de ocultar el mecanismo, lo expone como parte del discurso. Esta estrategia recuerda a prácticas del arte conceptual y postminimalista donde el dispositivo no se disimula, sino que se convierte en un agente visible del sentido, como ocurre en ciertas instalaciones de Dan Graham o en el videoarte expandido de Peter Campus.
    La idea de manipular la velocidad del vídeo es especialmente pertinente. La ralentización del gesto permite una observación casi analítica del proceso de construcción identitaria, algo que conecta con artistas como Bill Viola, para quien el tiempo expandido no es solo un recurso estético, sino una herramienta de conocimiento. Tal como apunta Milagros Grau, alternar ritmos podría enriquecer la experiencia, generando contrastes entre automatismo y conciencia, entre repetición mecánica y momento reflexivo.
    En conjunto, todo tu proyecto plantea con acierto una videoinstalación que no ilustra una idea, sino que la encarna: la identidad como algo mutable, condicionado y nunca completamente aprehensible. El siguiente paso podría consistir en afinar aún más la relación entre texto, gesto y tiempo, para que ninguno funcione como mera explicación del otro, sino como capas que se tensionan mutuamente.
    Como trabajo en proceso, presenta una dirección clara, coherente y conceptualmente bien fundamentada, con un uso del dibujo expandido y el vídeo que dialoga de forma directa con prácticas consolidadas del arte contemporáneo. Con pequeños ajustes formales y pruebas espaciales, tiene un gran potencial para convertirse en una obra de fuerte carga reflexiva y sensorial. Me parece un buen trabajo, enhorabuena!
    Un saludo,

  2. Astrid Pi Laib says:

    Hola Miguel Ángel,
    Me parece muy interesante tu presentación. Esta construcción de imágenes, formada por capas, nos hace ver que la identidad no es algo estático, sino que el propio devenir de la vida nos va transformando continuamente.
    Podrías plantearte la superposición de diferentes imágenes que representen cómo puede sentirse una misma persona —alegre, triste, enfadada, etc.— mostrando así los cambios emocionales que atravesamos a lo largo del tiempo. También podrías enfocarlo desde una perspectiva de identidad de género, donde las personas se expresan, luchan o se manifiestan según cómo se sienten, desean o pueden hacerlo dentro de un contexto social determinado.
    En este sentido, el trabajo puede ponerse en relación con Nam June Paik, quien integra la tecnología no solo como un medio, sino como una parte visible y activa del discurso, evidenciando que tanto la imagen como la identidad están mediadas por dispositivos y sistemas, algo muy cercano a lo que tú planteas.
    La presencia explícita de los aparatos de proyección refuerza esta idea y evita una lectura ilusoria de la obra, subrayando el carácter construido del sujeto.
    Espero con ganas ver tu trabajo finalizado, ánimos,
    Astrid